Virgilio Beltrán López, (1932-2000)

Biografías de científicos mexicanos.
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Virgilio Beltrán López, (1932-2000)

Mensaje por Leonardo Sáenz » Sab May 25, 2013 8:51 pm

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Virgilio Beltrán López
un científico humanista
Nació en la ciudad de Puebla en 1932 y, murió en la ciudad de México en mayo de 2000. Obtuvo dos licenciaturas, una en Física y la otra en Ingeniería. Fue investigador de los institutos de Geofísica y de Física, y profesor de la Facultad de Ciencias, de esta Casa de Estudios. En 1980, se incorporó como investigador titular “C” de tiempo completo, al entonces Centro de Estudios Nucleares, y allí continuó su labor de construcción de laboratorios de investigación. Recibió, en 1993, el Premio Universidad Nacional en Docencia en Ciencias Exactas. Fue designado investigador emérito del Instituto de Ciencias Nucleares, el 21 de junio de 2000.
Son muy pocos los científicos mexicanos que han logrado reunir las virtudes que el doctor Virgilio Beltrán poseía. Los amplios conocimientos que él tenía de varias actividades que enaltecen al hombre no le impidieron ser riguroso en cada una de las disciplinas en las que se involucró. Multifacético por naturaleza, amante apasionado de la música, el deporte, la literatura, la enseñanza y por supuesto la ciencia, por mencionar sólo algunas de las pasiones por las que el doctor Beltrán alternaba con sus principales delirios: su familia y la universidad. Desde muy joven mostró actitudes y aptitudes críticas y virtuosas como lo hizo a lo largo de su vida.
En 1950 siendo consejero alumno por la Escuela Preparatoria de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) aportó argumentos para la creación de la Escuela de Ciencias Físico-Matemáticas de esa universidad, misma que cinco años después, en 1955 le otorgaría el titulo de físico, recibiéndose también en ese mismo año como ingeniero civil y realizando posteriormente el doctorado en física en la Universidad de Yale en Estados Unidos.
El científico
Entusiasmado primordialmente por la física y ante todo su vocación por la docencia, gran parte de su vida la dedicó a la preparación de profesionales altamente capacitados. Su formación profesional lo llevaron a conjuntar un balance excepcional entre las tres actividades académicas fundamentales: la docencia, la investigación y la difusión del conocimiento-
Sus primeros contactos con la UNAM fueron en 1956 cuando colaboró con los doctores Fernando Alba y Tomás Brody en las mediciones que sirvieron de base para el "Primer Reporte sobre Lluvia Radioactiva" que se publicó en la Revista Mexicana de Física en ese año. En 1959, durante sus estudios de doctorado en la Universidad de Yale trabajó bajo la dirección del profesor Vernon Hughes y realizó la investigación "Upper Limit for the Anisotropy of Inertial Mass" junto con H.G. Robinson; éste trabajo fue publicado en la prestigiada revista Physical Review Letters 4, 342 (1960) y se incluyó entre los artículos más importantes de la American Physical Society en sus primeros cien años, en 1995.
Al término de su doctorado en 1962 Virgilio Beltrán se incorporó al Instituto de Física de la UNAM y en esa misma época formó parte de la planta de profesores de la Escuela Superior de Ciencias Físico-Matemáticas del Instituto Politécnico Nacional; dos años más tarde fue invitado por el ingeniero Luis Rivera Terrazas para reforzar la planta académica y actualizar los planes de estudio de la Escuela de Ciencias Físico-Matemáticas de la UAP. A mediados de los ochenta montó en el Centro de Estudios Nucleares, hoy Instituto de Ciencias Nucleares (ICN-UNAM) el Laboratorio de Resonancia Magnética Laser para realizar cálculos correspondientes de momentos magnéticos atómicos
El recuento de sus logros científicos, libros y artículos publicados es impresionante, e incluye el reconocimiento explícito por parte de nuestra Universidad a través de sus máximas distinciones: el Premio Universidad Nacional y su nombramiento como Investigador Emérito. Su filosofía científica fue siempre la de la necesaria unión de teoría y experimento, a los que contribuyó en forma muy relevante. Su capacidad de crear modelos y diseñar instrumentos y experimentos fue lo que lo distinguió entre muchos científicos puramente teóricos o puramente experimentales.
El ser humano y su legado
El doctor Alejandro Frank, director del ICN, esboza un retrato del ser humano que siempre caracterizó al doctor Beltrán: "fue maestro de generaciones de científicos, estudioso del comportamiento de los átomos, constructor de instrumentos y laboratorios, inventor de nuevos métodos de cálculo, prolífico escritor de libros, ser humano comprometido con la ciencia y la sociedad, deportista incansable, corredor de grandes distancias, así como refinado conocedor de la historia, el arte y la filosofía universales, y amante de la buena cocina y de la canción popular mexicana. Virgilio me llamaba para charlar, discutir sobre física, filosofía, música o política, o, más frecuentemente, sobre su familia, centro y columna vertebral de su vida. Mis diálogos con él fueron siempre enriquecedores. Su amor por la Universidad era contagioso. No he conocido a otra persona capaz de citar a Albert Einstein y a José Alfredo Jiménez en una misma conversación".
Tuve la oportunidad de conocerlo en algún curso de los que él impartía en la Facultad de Ciencias, fue un maestro en la amplia extensión de la palabra. Su mensaje a los estudiantes era que la física es una actividad que requiere mucho tiempo y dedicación, siempre nos mostró respeto a nuestra manera de pensar, aunque la mayor parte de las veces nuestro conocimiento fuese muy limitado. Lo recuerdo también fuera del aula como un corredor incansable por ciudad universitaria o la ciudad que visitará por algún congreso, en sus diálogos resaltaba su defensa por la gratuidad de la educación.
Su muerte prematura en mayo de 2000, tomó por sorpresa a quienes lo conocían. En su memoria, los laboratorios en los que el realizó la investigación de gran parte de su trabajo científico llevan hoy su nombre en el ICN. Asimismo, Jens Zorn --profesor de la Universidad de Michigan y amigo de Virgilio Beltrán- tuvo a bien realizar una espléndida escultura conmemorativa que refiere el trabajo científico de este hombre que se entregó por completo a la vida con el mismo rigor que requiere la ciencia.
Virgilio Beltrán se adelanto a la realidad social que requiere la ciencia y los científicos hoy en día. La combinación del saber, el conocer y el actuar de un individuo al insertarse en las relaciones sinérgicas y opuestas que caracterizan a la naturaleza y a la humanidad cumple con esa realidad, y es por eso que fue un científico humanista-
José Ramón Hernández Balanzar
Instituto de Ciencias Nucleares, UNAM

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